Influyentes vidas descontroladas: Ian Curtis

MÚSICAS AVANZADAS EN EL CINE

Paulatinamente, la música electrónica va encontrando su sitio en el medio cinematográfico, ya sea a través de los compositores o por la inclusión de canciones en las bandas sonoras de películas contemporáneas.

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Nacido en Mancehster (Reino Unido), un 15 de julio de 1956, Ian Curtis fue el líder de una banda musical que se formara tras asistir sus miembros principales, Ian, Bernard Summer y Peter Hook, a un concierto de The Sex Pistols. Tras unirse Stephen Morris, la banda cambiaría su nombre, Warsaw, por el más controvertido Joy Division —que aludía a los pabellones de prostitutas de los campos de concentración.

Si bien Ian sentía admiración por cantantes como Jim Morrison, Iggy Pop y David Bowie, sus características físicas le confirieron una voz de barítono bajo, profunda e inquietante, que con un peculiar estilo de bailar, que evocaba los mismos ataques epilépticos que padecía, y el tono seco y depresivo de las letras de sus canciones, que tal como él decía trataban sobre “las diferentes formas que la gente tiene para superar ciertos problemas y cómo hacen para adaptarse a ellos“, además de asimilar la influencia de escritores como William Burroughs y J. G. Ballard, le convirtieron en uno de los más carismáticos cantantes del punk británico y un auténtico poeta maldito de la historia del rock.

Desconociéndose actualmente las causas concretas que le llevaron a un fatal desenlace, las especulaciones giran en torno a un cúmulo de situaciones que incluyen un precoz y tormentoso matrimonio con Deborah Curtis, con quien se había casado a los 19 años y que sería la escribiría Touching from the distance; la relación extramatrimonial que mantenía con la belga Annil Honoré, una desastrosa labor como padre de Natalie, y sus propios fantasmas personales que se incrementaban con la epilepsia desembocaron en una crisis personal que le llevó a encerrarse en sí mismo y en sus propias letras. Pocos días antes que iniciaran una gira por los Estados Unidos, Ian Curtis se ahorca en la cocina de su casa de Manchester mientras sonaba en su tocadiscos el álbum The idiot, de Iggy Pop, y después de haber visto en televisión una de sus películas preferidas, Stroszek (1977, Werner Herzog). Tenía 23 años.

Proyección: Control (2007, Anton Corbijn)

La música siempre ha estado presente en la vida de Anton Corbijn, quien comienza como fotógrafo alrededor de 1975 cuando acude a un concierto de Herman Brook, un emergente artista holandés que ve ascender su popularidad gracias a las fotografías de Corbijn, a la vez que este mismo se hace conocido por las mismas fotografías.

El éxito de su trabajo radica en un enfoque naturalista, la mayoría de las veces en blanco y negro, que consigue al aislar a sus modelos y alejarlos de su entorno natural. Corbijn aporta, la mayoría de las veces, sus propios motivos e influencias como la espiritualidad y la multitud de iconos religiosos que pueblan sus obras por la influencia de tener un padre pastor, una influencia que se extiende tanto a la imagen fija como a la imagen en movimiento, dotando a toda su obra de una coherencia inusitada en un creador que trabaja en función de sus clientes.

Inicia su faceta como director de vídeos musicales al aceptar la propuesta de Palais Schaumburg para dirigir Video, al ver este trabajo Propaganda insiste en que dirija un videoclip para su tema Dr. Mabuse, y Corbijn enlazará, uno tras otro, trabajos para David Sylvian, Echo & the Bunnymen o Front 242.

Impresionado por la música de Joy Division, se muda a Londres en 1979, iniciando un viaje que le lleva a trabajar para prestigiosas revistas como New Musical Express, Vogue y Rolling Stones y continúa con la dirección de vídeos musicales para bandas como, precisamente, Joy Division, REM, U2, Public Image Ltd., Nirvana, Metallica o Herbert Gronenmëyer. Algunas bandas, como Depeche Mode con quienes lleva trabajando desde 1986, confiesan que la responsabilidad de la imagen que transmiten tanto en sus videoclips, como en sus carpetas, es enteramente responsabilidad de Corbijn.

Culmina su carrera con la dirección de Control (2007), un biopic sobre la vida de Ian Curtis, el cantante de la mítica banda de Manchester, Joy Division que le reporta varios premios internacionales.

Ponentes: Juba Childs y Luis M. Álvarez

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